mardi 29 juillet 2008

Los farfos volvimos a casa. El otro dia nos fuimos dos y una panza enorme, y ahora volvimos tres, tan inflados de alegria que apenas pasamos por la puerta.

Hay tanto para decir, tanto para contar, tanto para compartir. Cada dia es una sucesion de maravillas, vivimos extasiados mirandola y llenandonos del amor inmenso que nos transmite en cada mirada, en cada gesto.

Nos conocemos de memoria la forma de corazoncito en la que pone la boca cuando termino de tomar la teta, la manera tan comica que tiene de reptar por el cuello olisqueando como una ratita, la elegancia con la que pone un pie sobre el otro cuando esta boca arriba, el dedo en la sien que le da un aire pensativo y filosofal, las arruguitas de la frente, los ojos de borracha que pone cuando esta pipona pero aun asi lucha por quedarse despierta, la cara de felicidad cuando la besuqueamos...

En nueve meses generamos una relacion tan intensa y cercana con ella que ahora que llego nos resulta alguien conocido y cotidiano, y a la vez es alguien tan nuevo y todo es tan increible! Nunca pense que se podia querer tanto a un ser que acaba de llegar a nuestras vidas.

Tenemos mucho para contar sobre el modo en el que llego al mundo. Por lo pronto, creo que la mejor sintesis fue lo que dijo la partera: "fue un verdadero nacimiento de a tres; ustedes y la beba trabajaron juntos para que ella nazca. Yo asisto diariamente a muchos partos, pero les puedo asegurar que aca paso algo, y eso se sintio".

Pronto vienen mas fotos, por lo pronto ahi la tienen placida y serena haciendo una siestita en los brazos de su papa.